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Belle de Jour

Desconoce lo que hay bajo sus pies. No lo sabe. Pero a veces siente un leve temblor. Cambia el rumbo de la sangre, en un golpe de timón, brusco y frío, como la muerte que llega inesperadamente aunque intuida en el borde de la cama.

No lo sabe. Pero a veces siente un dolor sordo, pequeño y constante, que no rompe del todo. Y cada día es un reto. Busca el faro que te guíe, amor, búscalo. Porque no lo sabes, pero bajo tus pies hay calles enterradas, ruinas de otro mundo y cadáveres de los que creyeron invencibles sus cimientos. 


***

Que no es ortodoxo fluir en la corriente de las ganas, y que la culpa es mía, por ser lujuria líquida y responderte si me llamas. Pero culpable, sólo culpable. Incluso del fuego, y del aire, y del mar que me abre la cintura y se abre a ti. 

Agujas invisibles atraviesan mi garganta y me inunda la vida una suerte de templanza extraña, fingido papel durante los días que vivo tan dormida como puedo, tan muerta como quisiera. Belleza y honestidad para las horas de sol. Grito en el sueño cuando están ausentes los ojos que me hieren.



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