Eternos los rincones marinos a los que nunca llegamos. Déjalos así, hostiles incluso, inalcanzables. Que nada contamine el agua del sueño y sus posibilidades. Que vibren los deseos en las ondas de la superficie. *** No hay dos fotografías iguales aunque se tomen en el mismo lugar y la imagen captada sea idéntica, y la luz, el encuadre o los elementos que las habitan. Cada instante es una perspectiva: sutiles diferencias simplemente al respirar, una ligera variación en el pulso, un detalle mínimo o una emoción. *** No se puede atrapar lo etéreo de un sentimiento inesperado. Aunque a veces se seca sobre la piel, como se seca una lágrima.
Escribir durante todo el día, sin que ni una sola línea se materialice. Ir enhebrando las palabras precisas en el ojo de la aguja de lo real, cada vez más estrecho, cada vez más difícil. ... El desgaste es inevitable. No se resisten a la erosión las rocas del mar. Reciben una a una las olas que van llevándose trozos de su forma original. Y asumen con resignación su destino. Por dentro tengo rocas de mar y olas bravas. Noto las mareas vivas y los temporales. Siento algunas tormentas con la virulencia del fin del mundo. Desde fuera no se ve. Quizás alguien intuya alguna anomalía en mi forma de estar despierta. Pero sé que no. Hay una soledad perfecta como los ciclos naturales. Llega para quedarse y en su abrazo arrastra todas las posibilidades. Asumir que hay que cerrar los ojos quizás sea el alivio que buscamos. ... Ella dice que sólo pienso tonterías. Pero no sabe qué pienso, no en toda la dimensión de lo que puede abarcar mi pensamiento. Mundo interior. Le dije que veo en ...