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Hija única


El último sábado de marzo atardecía con bruma, y el sol en el horizonte se despedía redondo y perfecto. La despedida hoy anuncia el verano, como una tarde anticipada de agosto, aún con este viento helado que se ha quedado adherido a los huesos. Me envías una fotografía del mismo sol desde tu playa, al otro lado de mi frío constante, y la recibo en silencio. Me lo reprochas, porque no sabes sentir: hay mucho más de mí, todo el dolor que no cabe en una vida, en las palabras no dichas. La carretera es la misma, en doble sentido, de tu casa a mis ganas, y de aquí mismo a ese lugar que intuyo y sé que existe para mí, para nosotros.

 ***

Si brotan palabras del dolor o del miedo, hieren de forma irreparable. Es la única forma de hacer desaparecer, poco a poco, lo que no puede morir: el alma. 

Pero sí, se extingue, y cada herida es un agujero insondable, desconocido. A la muerte nadie le ha visto los ojos aunque se sienta su mirada. 


***

Dices que lo tengo todo. Que me han llegado dones a las manos sin pedirlos, sin merecerlos quizás. Desde el origen no se merece ni se desmerece, el azar y la sangre cimentan la estructura de lo que es, lo que va a ser. sea o no errado el destino. Pero dices que lo tengo todo, incluso la capacidad de deshacerme, el poder de desaparecer y arrancar de cuajo mi sombra de tus manos. No lo sé. No lo sé. 

No elegí caminar, ni volar. No elegí ninguno de mis sueños. Tampoco he decidido que a veces el caos dibuje con su dedo índice en mi espalda las consecuencias de una pasión que no conozco, aunque la recuerde.

Dices que lo tengo todo, porque soy la única en un universo limitado, acotado por fronteras invisibles que beben de las dudas, de la insatisfacción de los impulsos que se callan por no cometer un error fatal que desemboque en la tristeza. Aunque es mejor atravesar lo inevitable, y no esquivar las consecuencias.

Silencio. Sí. Porque dices que lo tengo todo, cada ocurrencia caprichosa.  Y a veces ese todo es denso y ahoga, con violencia, las opciones claras, eléctricas, que son mías. 

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