Te intuí detrás del ruido. Cuánto te quiero. Porque ya no es un espejismo de muerte cada noche, porque tú me miras con ternura de siglos. A los labios se me viene de muy dentro este torrente de amor que me desborda. *** Tú me enseñas que pueden también editarse los momentos como las fotografías. Poner del derecho la más torcida de las vidas. Siempre es posible enderezar el horizonte. .
Rosario Troncoso