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Voz

Un nuevo lector se interesa por toda mi obra y me pide, vía Instagram, todos los datos para adquirir incluso los libros que están descatalogados. No voy a ocultar cierta inquietud, a pesar de que es alimento para mi ego, claro. Así que me encuentro en pleno proceso de búsqueda de aquellos títulos que son difíciles de encontrar con el fin de satisfacer a este repentino admirador. Espero no decepcionarle y estar a la altura de sus expectativas.
Hacer balance de lo trabajado, mirar con perspectiva la obra propia siempre me causa cierto desasosiego. ´Temo no cumplir las expectativas conmigo misma. Me asusta despertar con otros cuarenta años y no haberlas colmado aún. Quién sabe. Qué tontería.

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Leo en un artículo de esos de proliferan en las redes sobre la mente, los sentimientos y los coaches del alma tan de moda, acerca de las bondades de expresar lo que en el alma se cuece. Si no expresamos voluntariamente, leo, el cuerpo se encarga de enviarnos señales y expresarse por sí mismo.
Servidora expresa. Vaya que sí. Pero a pesar de no creer mucho en este tipo de literaturas, sí vengo observando que cuando entro en el juego social del fingimiento, la mentira, el mostrar indiferencia ante los desaires, simplemente como medida de protección, es justo cuando más desprotegida estoy. Mi cuerpo se ha vengado: no hablé cuando debí. No me quejé cuando era necesario. Apagué como pude el fuego que me provocó en la garganta un desplante, un ninguneo. Sofoqué el grito. Y ahora mi cuerpo me quita la voz del todo. Y así estoy, con faringitis por un cabreo enquistado, seguro.

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De los muchos viajes vividos solo sueño con uno. Vuelvo a Jaipur una y otra vez, como si alguien me llamara desde allí. Quizás tengo algo pendiente.

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La reconstrucción no es más que un intento de parar el tiempo. Arrebatar su identidad de escombros a las cenizas que ya saben que lo son, y se reconocen como la nada que una vez fue algo, o todo.
Es un espejismo este calor que me enciende la mejillas, como si de verdad estuvieras aquí, tocándome, como si de verdad te hubiera recuperado.

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