Eternos los rincones marinos a los que nunca llegamos. Déjalos así, hostiles incluso, inalcanzables. Que nada enturbie el agua del sueño y sus posibilidades. Que vibren los deseos en las ondas de la superficie. *** No hay dos fotografías iguales aunque se tomen en el mismo lugar y la imagen captada sea idéntica, y la luz, el encuadre o los elementos que las habitan. Cada instante es una perspectiva: sutiles diferencias simplemente al respirar, una ligera variación en el pulso, un detalle mínimo o una emoción. *** No se puede atrapar lo etéreo de un sentimiento inesperado. Aunque a veces se seca sobre la piel, como se seca una lágrima.
Rosario Troncoso