A lo mejor es cierto. Sí, es cierto seguro. Que me adelanto en las palabras a los momentos, y que esos momentos casi nunca son buenos. Es cierto, seguro que es cierto. Pero a veces siento que no merezco este vuelo tan perfecto, ni esta calma azul, ni los ojos limpísimos desde donde se asoma tu alma para besarme. De acuerdo. Ato en corto al miedo, le sujeto entre las piernas las fauces, le cierro la boca. Él solo se muerde por dentro las mejillas cuando no hay aire. Las gaviotas nos dan los buenos días, amor. Sobrevuelan los minaretes, y ya saben de nosotros. No despertamos porque no queremos, pero llamaron a la oración en el ensueño. Recién amanecía sostuve yo tu vida en una mano. Y en mí, muy dentro, se abren vías de agua, un camino nuevo, rutas escarpadas en tu carne. *** Me robas fotos mientras hago fotos. Es irremediable: sabes leerme en todas las lenguas. No era tan difícil salir del laberinto, bastaba seguirte.
Rosario Troncoso